domingo, 10 de octubre de 2010

SOÑADORES

Semana extensa en emociones y conversaciones trascendentales. Preparando mi próximo proyecto, un cortometraje que se titulara “ParaMar”, escrito por un servidor y que rodaremos el jueves y viernes con la colaboración de un gran equipo y dos actrices magnificas, artífices también de la idea y protagonistas de la misma. Dos jornadas en el cementerio sacramental de Santa Maria de Madrid e ilusión por conseguir un resultado satisfactorio para una humilde idea y producción.
Por otro lado parecía que embarcaría en una nueva aventura profesional lejos de mi hogar durante este mes, pero la cosa se ha retrasado por el momento hasta noviembre; mas retrasos, mas llamadas pidiendo paciencia..., no me molesta no tener trabajo, me incomoda la inactividad, al menos tengo tiempo para realizar mis cosas, tengo margen de no-agobio por ahora.
Otro proyecto por el que lucharemos (y lo digo en plural, porque es cosa de dos) me ha llevado también a conocer otro alma soñadora y especial.
Y todos estos pensamientos, compartidos por demasiada gente últimamente, son el detonante de la siguiente reflexión:

Los soñadores, esa rara especie de personas que habitamos en esta sociedad mas preocupada por dictar cuales son los caminos para llegar a la felicidad que por lograrla.
Somos esa clase de personas que cuando las cosas van mal, aun estando deprimidos y bajo mínimos, sonreímos al recordar nuestros sueños...que son los que nos hacen, poco tiempo después, seguir con esa sonrisa que tanto incomoda a aquellos que construyen una felicidad en lugar de disfrutarla.
Soy feliz por saber quien soy, como soy y que quiero. Y soy aun mas feliz cuando alguien me da las gracias por ello. Los soñadores somos aquellos que encontramos señales en cualquier lugar: una moneda en el suelo, un encuentro casual, un pensamiento conjunto, una canción sonando en un momento determinado...; Yo digo muchas veces que atraemos lo que proyectamos..., si encontramos una moneda en el suelo es porque no tenemos miedo de mirar hacia abajo, no nos da vértigo..., si nos encontramos a alguien por casualidad...es porque estamos en la calle, porque viajamos, porque buscamos y porque atraemos lo que deseamos, si pensamos de la misma manera que la persona que tenemos al lado, es porque estamos abiertos a quien quiere soñar con nosotros, porque no tenemos miedo de ir en la misma dirección, y si una canción suena en un momento concreto...es porque estamos escuchando música y porque la música significa algo para nosotros...solo hay una señal...y es la que te dice que no pares de soñar...solo los soñadores encontramos señales en lo que nos rodea.
Y eso, amigos, no tiene precio..., esa ilusión, esa inyección de vida en pensar e imaginar lo maravilloso de esos sueños...; Yo creo que no se vivir de otra manera, y por eso me considero un afortunado.
Si nunca miras al suelo o a tu alrededor, solo en una dirección, jamás encontraras nada interesante, siempre lo mismo; si nunca sales, si siempre estas con la misma gente y en los mismos sitios, es difícil encontrarse con alguien o provocar una casualidad; Si solo piensas en ti, si solo esperas para hablar en lugar de escuchar, si no compartes ilusión, jamás compartirás un pensamiento...y si no disfrutas del arte, si no abres tus oídos, si no dejas que una canción, cuadro o película entre en ti...nunca le encontraras sentido a los estímulos.
Muchos dirán que la vida “real” no es eso. Que hay que luchar por lograr una estabilidad, un orden, un buen trabajo fijo o negocio rentable, una familia convencional...,bien...si eso realmente te hace feliz. A mi, no. Al menos, no ahora. Yo no quiero eso. No tengo miedo a estar solo, no tengo miedo a viajar, cambiar de trabajos, conocer gente nueva, tener lo suficiente para sobrevivir, disfrutar de la vida en todas sus vertientes, vivir pasiones distintas...no me da miedo. Yo quiero cumplir mis sueños, no los sueños de la sociedad, de mi familia o de la gente que me rodea.
Y como no tengo miedo a nada de esto, no tengo miedo a reconocerlo y hacérselo ver a los demás. Tengo miedo a otras muchas cosas, soy humano, es inevitable...tengo que tener miedo para sentirme vivo. Pero tengo que soñar también para sentirme vivo.
Creo que si todo el mundo tuviera la fortuna de ver como se abre una mente, de sentir como la felicidad inunda la vida de un alma que estaba encerrada en su microuniverso, de cómo el ansia por vivir y soñar arrasa con cualquier convencionalismo, cliché social o circunstancia pasada, entendería a la perfección lo que es soñar y ser un soñador.
Mantengo la esperanza continuamente porque no hay semana en que no conozca a alguien que se revela contra su situación, que grita que quiere ser feliz y que es valiente y honesto con lo que siente, aunque sea duro y difícil tomar decisiones. Pero lo primero es uno mismo y su felicidad...el único camino para poder hacer feliz a los demás.
Miradas sinceras y sonrisas soñadoras...ese es el mejor regalo que recibo, ese es mi “dinero”, eso es una pasión. Por eso soy soñador.
Desde mi humilde blog y desde mi humilde opinión, si estas leyendo esto, seas quien seas, estés donde estés, en las circunstancias que sean...detente un minuto exacto, apaga la música y la televisión, cierra los ojos y disfruta del silencio..., abre tus deseos, conecta con tus ilusiones y sueños, imagina que es lo que te hace feliz, pero lo real, no lo que te han enseñado a perseguir..., aquello que cuando eras niño te hacia correr y saltar...y sumérgete en ello como si fuera real. Si sonríes o lloras después...es que estas vivo...si no, háztelo mirar...; Si sonríes, lucha por ello y siéntete orgulloso, si lloras, pregúntate por que y arréglalo...; Pero sea lo que sea, reconocer que en toda esta semana pasada es muy difícil que hayáis pasado un momento tan especial con vosotros mismos...y si lo habéis pasado...es que sois unos soñadores...y ya no hay remedio...seréis felices y os sentiréis vivos...
Seguimos soñando...

1 comentario:

damahungara dijo...

Soñar que palabra mas linda,estamos vivos para seguir soñando,y si, tienes razón hay que seguir soñando,como si ves una moneda o si ves una mirada en un momento preciso,hay que aprovechar los placeres de la vida,para disfrutar de ellos,y siiiiiii yo quiero seguir siendo una soñadora,gracias por cruzarte en mi camino.Un besazo